martes, 16 de diciembre de 2014

La felicidad no se consigue mediante la búsqueda consciente de la felicidad, sino que generalmente es el subproducto de otras actividades.

El factor número uno en la elección de las actividades apropiadas para niños con discapacidad debe ser la diversión. Cualquier actividad elegida para su hijo/a, ya sea por usted, su hijo/a, o como grupo, debe ofrecer distintos grados de diversión. La razón principal por la que los niños participan en los deportes es la diversión, y la razón clave por la que los abandonan es la falta de esta. Los programas comunitarios que ofrecen actividades para niños con discapacidad pueden aportar sugerencias para ayudarle a usted y a su hijo/a a seleccionar las actividades más apropiadas para sus intereses y objetivos. NCPAD ofrece una base de datos que enumera los programas de actividad física en todo el país que ofrecen oportunidades para las personas con discapacidad.
Entonces la pregunta es: «¿Cómo me aseguro de que una actividad en la que mi hijo/a está interesado sea divertida?» No hay garantías, pero esta lista presenta algunas pautas que usted puede seguir para ayudarle a asegurar que cada experiencia sea la mejor posible. Para tener éxito en ayudar a su hijo/a a crear un estilo de vida saludable, se deben seleccionar actividades que lo ayudarán a lograr sentimientos de:

  • pertenencia y aceptación;
  • éxito;
  • logros;
  • crecimiento;
  • competencia.
Una vez que se haya comunicado con su hijo/a y seleccionado las actividades adecuadas que permitan que su hijo/a se divierta, debe determinar los resultados mensurables para la definición de pertenencia, éxito, logro, crecimiento y competencia. Para ello, es importante fijar metas.

Cómo Fijar Metas

Se puede fijar las metas antes y después de seleccionar las actividades apropiadas. El establecimiento de objetivos se puede utilizar antes de seleccionar las actividades, con el fin de ayudar a determinar qué actividades pueden servir mejor a las metas de salud, bienestar, atletismo, recreación, y sociales de la familia y el niño/a. Objetivos a considerar antes de seleccionar las actividades incluyen:
  • hacer nuevos amigos;
  • desarrollar habilidades motoras específicas;
  • independencia de aprendizaje;
  • participación de forma individual (recreativa o competitiva);
  • participación en un equipo (de forma recreativa o competitiva);
  • aumento de la actividad aeróbica o anaeróbica;
  • relacionarse con pares que tengan o no una discapacidad.
Una vez que usted y su hijo/a hayan determinado los objetivos que tienen para una actividad específica, pueden determinar juntos qué actividades serán mejores para lograr esas metas.
Después de seleccionar una actividad, usted y su hijo/a necesitan decidir los resultados y metas específicas que desean lograr como resultado de su participación en esa actividad. Estos resultados y metas deben ser mensurables y alcanzables. Cada objetivo también debe ser escrito y puesto en un lugar que suele ser visible, como el refrigerador o la puerta del dormitorio. Además, una vez que se alcanza una meta, se debe fijar una nueva.
A modo de ejemplo, digamos que la actividad apropiada que se eligió fue el baloncesto recreativo. Esto se puede aplicar al baloncesto ambulatorio o en silla de ruedas. Suponiendo que el niño tiene 10 años de edad, es algo activo, disfruta del baloncesto, pero nunca ha jugado, aquí se presentan algunos de los objetivos que pueden establecerse para esta actividad:
  • aprender las reglas del juego;
  • hacer dos nuevos amigos;
  • escribir lo que más disfrutó en cada práctica/sesión;
  • escribir una cosa que ha aprendido durante cada práctica/sesión;
  • perder 5 libras por ser más activo;
  • realizar con éxito una embocada.
Estos son sólo algunos ejemplos que ofrecen una idea de cómo se pueden establecer metas mensurables y alcanzables para cada actividad que se elija.